La ciberadvertencia

Venezuela es el único país que
ha planteado controlar la red

 

La comunidad de internautas reaccionó ante los intentos de la Asamblea Nacional de censurar el uso de Internet. Los usuarios venezolanos, tanto del chavismo como de la oposición, encendieron las alarmas y se organizaron para defender el derecho al libre uso de la red

El miércoles en la mañana Luigino Bracci Roa publicó en su blog, El Espacio de Lubrio, un mensaje para celebrar el resultado de la primera discusión del proyecto de reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos en la Asamblea Nacional. Felicitaba a una lista de “héroes y heroínas”, todos seguidores del proyecto presidencial, que hicieron una cruzada para lograr que se eliminaran de la propuesta una serie de artículos que establecían limitaciones al uso de Internet y que “podían causar un daño gravísimo”.

Bracci Roa no sólo hizo campaña contra el proyecto desde su blog: también ventiló sus objeciones en el portal Aporrea, un emblema de los partidarios de Hugo Chávez. Un artículo crítico con su firma había sido leído 1.931 veces a la hora (7:30 pm) que comenzó el debate. Que la propuesta fuera motorizada por el propio Ejecutivo y apoyada por diputados del PSUV, partido gobernante, no le impidió expresarse, y, claro, sacar provecho del ciberespacio.

Desde otro rincón de la red, pero en las antípodas ideológicas, @Raps14 (Rafael Pacheco) utilizó su cuenta de Twitter para divulgar entre sus 2.100 seguidores los mensajes de la campaña por la defensa del ciberespacio ante la amenaza de imposición de restricciones legislativas. Lejos de amanecer aliviado el miércoles, anunció su presencia en la reunión con otros usuarios que se realizó en el Centro Cultural Chacao.

“Pertenezco a la red Venezuela2Punto0 para organizar a todos los twitteros y luchar juntos para mantener la libertad en Internet”, escribió cuando otros creían que se había sorteado, al menos temporalmente, una amenaza de gran calado. Para que nadie dude, deja constancia de su credo: “Soy bolivariano, pero no chavista, ni comunista, ni marxista, ni leninista, ni socialista, soy un venezolano que digo la verdad y muero por defenderla”. Para ello usa la red.

Los dos casos son el reflejo de la sacudida que entre los cibernautas venezolanos ocasionó la lectura del proyecto de reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (conocida como Ley Resorte) y de la Ley de Telecomunicaciones. Desde posiciones políticas diversas o confrontadas, por motivos diferentes y con razonamientos con puntos de encuentro y desencuentro, los usuarios de las nuevas tecnologías hicieron un muro de contención para salvar Internet desde Internet.

De rebote:

Las razones que motivaron la supresión de los puntos más polémicos de estas normas ­aunque se mantienen algunas prohibiciones de cuidado- pertenecen a la química parlamentaria a puerta cerrada.

Sin embargo, las alertas lanzadas desde las filas del chavismo a través de blogs, redes sociales y páginas de Internet fueron, según los propios internautas y fuentes parlamentarias, tomadas en cuenta para frenar los cambios promovidos por Elías Jaua, vicepresidente ejecutivo.

Cuando las voces se alzan dentro de casa, el acuse de recibo es más rápido. El temor de darle banderas a la oposición, que se movilizó en varias oportunidades esta semana, contribuyó con la velocidad de la reacción, según cercanos a la AN.

Entre los textos más “rebotados” por la web están, precisamente, los de Bracci Roa. “Lo que hice fue escribir los artículos y twittear. Supongo que algunas personas, muchos del alto gobierno, tienen Twitter y les llegó. De alguna manera me sorprendió que las advertencias que hicimos se tomaron en cuenta”, dice. El joven internauta indica que el espíritu inicial de la Ley Resorte iba a contracorriente con la postura de la izquierda mundial. “En Francia y España se están tratando de imponer leyes que restringen Internet y la izquierda se está oponiendo. Esa reforma no era cónsona con los principios socialistas. De repente, alguien del Gobierno que no conocía bien Internet o los movimientos de resistencia que allí se han dado propuso las modificaciones que luego no se aprobaron”, explica y considera que las acciones en la red fueron una “ciberadvertencia”.

Marialcira Matute, miembro del Movimiento del Periodismo Necesario, cuenta que los integrantes de la organización dedicaron tiempo a retwittear mensajes advirtiendo sobre los efectos negativos que tendría una legislación como la propuesta, entre los que estaba el de Bracci Roa.

Helena Salcedo, presidenta de Radio Nacional, afirma que desconoce si el debate alentado por cibernautas identificados con el presidente Chávez incidió en el proceso parlamentario. En cambio le da crédito al trabajo de los diputados: “Seguí la transmisión del debate y vi participaciones de mucho peso de los periodistas Earle Herrera y Desireé Santos y de Manuel Villalba, presidente de la Comisión de Medios”.

La aplicación de ciertos numerales del proyecto original tendría consecuencias difíciles de predecir para todos. Un ejemplo: la prohibición contra el irrespeto “a los Poderes Públicos y las personas que lo ejercen”. Tirios y troyanos se alarmaron por la discrecionalidad que ello supondría. Bracci Roa, desde la lógica de un partidario del Gobierno, concluyó que la diputada opositora electa María Corina Machado podría solicitar el cierre de Aporrea ante un ataque publicado en esa página web. De lo mismo, pero a la inversa, se quejaron los opositores.

Varios de los mensajes que desde el chavismo alertaron, vía Internet, sobre la inconveniencia de aprobar el xxx propuesta inicial de la reforma de la Ley Resorte coincidían en esa idea clave: los propios seguidores del Presidente no podría emitir mensajes que irrespetaran a los funcionarios de la oposición.

Era un boomerang seguro:

En la web Aporrea.org se abrió una encuesta para evaluar la aprobación de los usuarios al proyecto de ley. El resultado no pudo ser más claro: 82% de los encuestados dijo no estar de acuerdo. El forista Admin4 advirtió que, como las cuentas son anónimas, los directivos de Aporrea.org serían responsables de lo allí publicado.

“¿Alguien me puede decir qué carajo significa `buenas costumbres’?”, se preguntó el twittero Reinaldo Iturriza, autor del blog Saber y Poder y seguidor de Hugo Chávez, refiriéndose al numeral del anteproyecto de ley que impedía atentar contra el Manual de Carreño en la red.

El comunicador José Roberto Duque, en su blog El Discurso del Oeste, fue más allá en el análisis. “Qué atrofiado sentido de la responsabilidad histórica y qué ignorancia del arte de la política es ponerse a crear estas herramientas-dinosaurio que un día caerán en manos del enemigo y ése sí sabrá usarlas en contra nuestra. Al chavismo en funciones de gobierno le da miedo, pena y pudor aplicar ciertas medidas, por culillo al `qué dirán”. La norma, más que inconstitucional, resultaba políticamente inconveniente.

En una reunión de twitteros de tendencia opositora en contra de la reforma a las leyes, se decidió convocar el jueves en la noche a una twitteada masiva con la etiqueta #SOSInternetVE, para alertar internacionalmente la intención del Gobierno de restringir el uso de los medios radioeléctricos y electrónicos. Si la reunión se hizo en el mundo real, la ofensiva se activaría en el virtual, más amplio y, por ahora, más seguro. El chavismo, por su parte, utilizó el #ApoyoaChavez. La protesta recibió críticas y apoyos y, antes de la hora pautada para el comienzo (9:00 pm), la etiqueta en defensa a Internet estaba en el primer lugar de los términos más usados en la red social en todo el mundo.

De última hora:

La reforma de la Ley Resorte apareció en el mismo paquete legislativo que los parlamentarios decidieron acelerar a pesar de que sólo faltan tres semanas para la instalación de la nueva Asamblea Nacional. Un proyecto de reforma de la Ley de Telecomunicaciones también había encendido las alarmas por la propuesta del establecimiento de un punto único de conexión, sistema cuya aplicación pondría bajo control total del Estado el flujo de información de las redes, como ocurre en Cuba. En la primera discusión el artículo también fue eliminado. Los técnicos señalan que no es la única alternativa para aplicar el expediente de la censura, en caso de que quiera hacerse, aunque las otras implican mayores gastos y menos sutileza.

Si bien aspectos esenciales de la arquitectura para controlar Internet fueron desechados de momento, hay otros elementos que persisten.

El marco de actuación de la Ley Resorte se amplió hasta incluir la red, lo que es una novedad. Los prestadores del servicio de Internet serán responsables de lo que se divulgue en sus plataformas y deben tener mecanismos para evitar la difusión de mensajes violatorios de la norma cuando lo solicite Conatel. Hay que seguir con atención la aplicación de otras disposiciones como por ejemplo las que impiden la divulgación de contenidos que “fomenten la zozobra o alteren el orden público”.

Hay activistas que piden a los cibernautas dormir con un ojo abierto: Hugo Chávez fue habilitado para legislar por decreto en razón de la emergencia causada por las lluvias de noviembre y diciembre. Pese a que no está clara la conexión con las precipitaciones, al jefe del Estado se le concedió la posibilidad de “dictar y reformar normas regulatorias en el sector de las telecomunicaciones y la tecnología de información, los mecanismos públicos de comunicaciones informáticas, electrónicas y telemáticas”. El miércoles en la noche, en cadena nacional, insistió en que su intención era “regular y no limitar” la red de redes de acuerdo con contenidos constitucionales que ya prohíben el anonimato; la propaganda de guerra, los mensajes de odio y las incitaciones a delitos como el homicidio. “El acceso se ha incrementado 1.000% con la importación de las computadoras Canaima”, dijo. Más tarde conductores de televisión del canal del Estado calificaron de “estúpidos” a los ciudadanos que se preocuparon por el tema.

Los contenidos que circulan en la red están en la mira de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones. El 27 de octubre, Pedro Rolando Maldonado Marín, director del organismo, remitió al vicepresidente Elías Jaua el documento “Fundamentación de la reforma de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión”. “A través de Internet circula una gran cantidad de mensajes que son recibidos por la colectividad en general, básicamente sin regulación alguna en cuanto a su contenido, lo que sin duda requiere que el Estado garantice que éste sea apto, en especial para niños, niñas y adolescentes, pues en la actualidad se difunden contenidos con apología al delito, los cuales atentan contra la paz, la seguridad y la formación ciudadana”. La recomendación: adoptar “medidas inmediatas que permitan retirar del aire los mencionados contenidos”.

Intentos:

Ha sido un año caliente. En marzo, un episodio disparó la reacción. Fue el rumor falso sobre la muerte de Diosdado Cabello que un forista difundió en el portal Noticiero Digital. A propósito de ello, Chávez había insistido en el punto: “Internet no puede ser una cosa libre, en la que se haga y se diga lo que sea”. En ese contexto visitó el país Ramiro Valdés, ministro de Informática de Cuba, y Luisa Ortega Díaz, fiscal general de la República, solicitó a la Asamblea Nacional la creación de una ley sobre la materia. La titular del Ministerio Público había hecho una petición semejante en agosto de 2009 por un asunto análogo: la ley de delitos mediáticos, que generó reacciones nacionales e internacionales por el riesgo que implicaba que se criminalizara la labor de informar. Entonces, hasta los diputados oficialistas se desmarcaron de la propuesta.

Los hechos del primer trimestre del año ya hicieron evidente la posición de los seguidores del Presidente. “Internet no debe estar limitada en el socialismo”, dijo entonces Gonzalo Gómez, uno de los voceros de Aporrea, que ya ha señalado que un aparato de comunicación estatal en manos de funcionarios no es una garantía para la diversidad de opiniones, incluso entre revolucionarios. Un segundo momento, con la creación de la cuenta presidencial @chavezcandanga en Twitter, hizo parecer que la estrategia sería jugar en el terreno de la red y no controlarla. Los temores se reavivaron esta semana.

Pero los ciudadanos saben que el peligro se mantiene y recuerdan que escabullirse de los controles no es un asunto de expertos sino de voluntades. Antonio Perera, merideño experto en tecnología y @ crackberrista en Twitter ­una de las cuentas más influyentes del país- explica que lo importante, como ha sido desde siempre, es el mensaje: “A los iraníes, por ejemplo, les ha tocado duro. Allí hay un punto de acceso único controlado por el Gobierno, pero a través de proxys y programas gratuitos en la red acompañados de tutoriales de uso han podido sobreponerse al bloqueo digital y mostrar lo que pasa en su país a través de Twitter y Youtube.

Cuando el mensaje es válido y hay una comunidad ávida por recibirlo, el mensaje va a llegar. Si continuara la tentación de censurar el contenido de Internet, el pueblo encontrará la manera de hacer llegar su mensaje al mundo. El bloqueo total en Internet no existe”.


LAURA HELENA CASTILLO
LCASTILLO@EL-NACIONAL.COM
DAVID GONZÁLEZ
DGONZALEZ@EL-NACIONAL.COM
Tecnología | Noticias
EL NACIONAL

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