SINIESTRO: Pánico y desesperación vivieron pasajeros en trenes del Tuy

Los heridos y lesionados, entre ellos nueve ancianos y embarazadas, fueron trasladados a hospitales y medicaturas de Charallave y Cúa.

Choque de trenes en túnel provocó
pánico entre los usuarios del tren

 

■ Una hora tardaron en evacuar los vagones.

■ Algunos pasajeros caminaron por los rieles, pero otros tuvieron que hacerlo por la montaña.

■ Una persona murió, 109 resultaron lesionadas y más de 4.108 fueron evacuadas por el accidente. Investigan falla eléctrica.

■ Los heridos y lesionados, entre ellos nueve ancianos y embarazadas, fueron trasladados a hospitales y medicaturas de Charallave y Cúa.

■ Después del impacto, los vagones se quedaron sin luz y sin aire y los usuarios escaparon luego de abrir a la fuerza puertas y ventanas. Afuera les esperaba un largo y oscuro recorrido en el que algunos cayeron inconscientes

■ Respuesta tardía: Víctimas del accidente relataron que al cabo de una hora aparecieron los funcionarios de socorro. Los maquinistas no tenían comunicación con la estación central. Las personas lograron salir del túnel alumbrando la vía con sus teléfonos celulares. Muchos heridos se fueron por su cuenta y tardaron hasta tres horas de camino para salir de la vía férrea. Debieron atravesar senderos de tierra y quebradas.

■ Cicpc con las “cajas negras”: El ministro de Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés, dijo que se desconocen las causas del siniestro y que esperarán los resultados del trabajo de la junta investigadora. Funcionario del Cicpc se llevaron las “cajas negras”.

Personal de Familia Metro cree que los trenes, al igual que los subterráneos, son manejados de forma manual.

Un hombre murió y por lo menos otras 109 personas resultaron lesionadas como consecuencia de la colisión de 3 trenes en el medio de un túnel del trayecto Charallave NorteLa Rinconada.

El accidente ocurrió a las 7:10 am en circunstancias que los agentes de la División de Investigación de Siniestros de la policía judicial aún tratan de precisar. No obstante, el ministro de Transporte, Francisco Garcés, explicó que este suceso tuvo 2 fases. En primer lugar chocaron 2 trenes que iban casi vacíos en sentido CaracasCharallave.

Al parecer, el ferrocarril que iba en primera posición frenó súbitamente en el medio del túnel 11, entre los kilómetros 18 y 19 de la vía, y fue chocado por la parte trasera por la locomotora que conducía Wilfredo Argenis Macero Manzano, de 27 años de edad. Este maquinista fue la única persona fallecida en el accidente hasta anoche.

El tren impactado se descarriló y parte de los vagones quedaron atravesados en los rieles de la vía contraria por donde transitan los que vienen en dirección a Caracas desde Charallave Norte.

Uno de los ferrocarriles que hace la ruta a Caracas había salido de la estación a las 7:00 am lleno de pasajeros. Tenía aproximadamente 1.200 usuarios, según Garcés, quienes en su mayoría viajaban de pie.

El operador trató de frenarlo cuando se percató de que la vía estaba bloqueada, pero estaba demasiado cerca y lo chocó por el costado izquierdo.

Marina Castillo, una empleada del Ministerio de Salud que iba a Caracas en uno de estos vagones, recordó que con el impacto el tren vibró fuertemente hasta que se detuvo.

Cléiber Martínez, de 15 años de edad, iba en el cuarto vagón del mismo ferrocarril con la esperanza de llegar a tiempo a las prácticas de balón mano en el Círculo Militar. Luego de la colisión, habló por primera y única vez con su madre para decirle que parte de los vehículos estaban en llamas, y que él se había fracturado un brazo.

“El ferrocarril se atascó. Estoy metido en el camino. No hay luz ni aire. ¿Qué hago?”, le preguntó luego mediante un mensaje de texto.

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Evacuación:

Los usuarios que desconocían lo sucedido permanecieron en sus puestos, pues pensaban que se trataba de un apagón más. Una empleada de la Superintendencia de Bancos que iba en un vagón más adelante indicó que hubo una baja en el voltaje que casi paralizó el sistema. Luego se encendieron las luces, pero al transcurrir cinco minutos todo se apagó por completo.

Los usuarios primero abrieron las ventanas de los trenes y cuando la detención del servicio se prolongó comenzaron a quejarse hasta que el maquinista abrió las puertas. En total, estuvieron 45 minutos en los vagones.

Los conductores no tenían comunicación con la estación central y en el trayecto la señal de telefonía celular era inconstante, por lo que tardaron hasta una hora en darse cuenta de que debían evacuar los vagones.

Para ese momento, el bombero Jhony Rodríguez trataba de ayudar a las personas que se encontraban atrapadas en los restos de los trenes que habían chocado en la mitad del túnel 11.

El funcionario de los Bomberos de Miranda quería aprovechar el trayecto de Charallave a Caracas para dormir. Se despertó debido a los gritos de la gente. La confusión se incrementaba pues el túnel estaba a oscuras y los otros ocupantes del vagón no sabían cómo salir.

Rodríguez ayudó a todas las personas que pudo, hasta que un intenso dolor en la columna vertebral le impidió caminar.

Fue llevado por sus compañeros al puesto de Pronto Socorro, en Charallave. Él también se convirtió en uno de los lesionados por este accidente.

Cerco:

La emergencia fue atendida por funcionarios del Instituto de Ferrocarriles, la Milicia Bolivariana, Protección Civil, Bomberos Metropolitanos y de Miranda, policías estatales y del municipio Cristóbal Rojas. Posteriormente llegaron guardias nacionales, agentes del Sebin y del Cicpc.

Helicópteros de Polimiranda y de los bomberos cooperaron en la evacuación de los usuarios que quedaron varados a mitad de camino.

Los representantes de cuerpos de seguridad nacionales llevaban una lista de personas atendidas distinta a la de los funcionarios regionales. Fuentes del Ministerio de Relaciones Interiores señalaron que atendieron a 30 lesionados. De ellos, 18 fueron trasladados a la clínica Paso Real de Charallave y a los hospitales de Cúa y Coche. Entre ellos, el maquinista del tren que iba a Caracas. Los otros 12 fueron atendidos en el propio lugar.

Los médicos de Pronto Socorro recibieron a 56 personas, en su mayoría con lesiones en las piernas y en la cabeza. El director de Salud regional en los Valles del Tuy, Manuel Hernández, indicó que otras 23 personas fueron atendidas en el sitio de la colisión de manera ambulatoria.

Otra tarea de los socorristas fue impedir el acercamiento de los periodistas independientes al sitio del suceso. Sólo permitieron el paso al equipo enviado por Venezolana de Televisión.

Los agentes también se enfrentaron con numerosas personas que exigían algún parte oficial sobre el paradero de sus allegados o familiares que estaban en algunos de los trenes.

En este grupo estaba Marisol Oropeza, madre de Ademara Núñez.

“Estaba en mi casa cuando escuché por radio lo del choque.

Me angustié porque sabía que mi hija iba allí, pero aquí nadie nos informa. No ven nuestra desesperación”, expresó.

Pesquisas:

Los agentes de la División de Investigación de Siniestros del Cicpc llegaron a las 10:00 am para comenzar las averiguaciones correspondientes.

Una de las diligencias fue recabar las tarjetas electrónicas que contienen la información sobre las acciones efectuadas por cada ferrocarril. Los técnicos lo llaman cajas negras, tal y como sucede con las aeronaves. Esto se llevó a cabo justo cuando los empleados del instituto de trenes iban a remover estas piezas.

El levantamiento del cadáver del maquinista se dificultó pues quedó atrapado y desmembrado entre los restos de la cabina.

Para efectuar el rescate de los pasajeros atrapados, los bomberos y empleados del instituto tuvieron que cortar con soplete algunos vagones. Los agentes policiales tuvieron que esperar a que esta tarea finalizara para poder comenzar sus experticias.

Una junta de investigación del Ministerio tratará de precisar las causas del siniestro.

Hasta la hora de cierre, los trenes involucrados en la colisión no habían sido removidos del túnel 11. Extraoficialmente se conoció que los llevarían a los patios anexos a la estación Charallave Norte para continuar los análisis.

Quedaron encerrados en los vagones y, después, en el túnel:

“Yo dije: Hasta aquí llegamos; tenía miedo de que el tren se incendiara”

Un pasajero herido y otro que resultó ileso relatan cómo ocurrió el impacto y la desesperación posterior.

José Manzanilla salió temprano de su casa, localizada entre Yare y Ocumare, con la intención de buscar a su abuela en Caracas, pero los planes se le trastocaron al punto de que terminó adolorido, horas después, en la cama de un hospital.

El hombre, de 39 años de edad, fue uno de los cientos de pasajeros que tomó uno de los trenes que colisionaron ayer en la mañana en un túnel de la ruta Valles del Tuy-Caracas.

Manzanilla indica que el tren iba completamente lleno de pasajeros. Viajaba de pie, distraído, cuando sintió un fuerte impacto y salió disparado hacia la puerta que separa un vagón del otro.

Las palabras se le atropellaban al relatar los momentos de caos de los que formó parte. Recuerda que los pasajeros quedaron atrapados en los vagones y en medio de la desesperación trataban de escapar por puertas y ventanas que abrían a la fuerza.

“Yo me dije: hasta aquí llegamos, tenía miedo de que el tren se incendiara”, recordó mientras permanecía en una camilla, con dolor en todo el cuerpo, sin moretones visibles, a la espera de los resultados de los exámenes médicos.

Cuando Manzanilla logró salir del tren, sintió que en aquel lugar oscuro le faltaba el aire para respirar. Empezó a caminar en busca de la salida, pero llegó un momento en que no pudo andar más.

“Quedé inconsciente. Luego llegaron los bomberos en moto y me sacaron del túnel”, contó.

Lo trasladaron al Hospital Periférico de Coche, pero como en la emergencia de ese centro no funciona el equipo de rayos x, tuvo que ser traslado a la Clínica Popular de El Valle para que le hicieran las placas.

Vidrios rotos:

El pasajero Alexis Pérez, de 23 años de edad, ingeniero de sistemas, también quedó atrapado en el tren que colisionó. “Sentimos que el tren daba un frenazo, como es usual, pero luego empezó a moverse de un lado a otro y chocamos de lado con otro tren”, dijo.

“Había personas con vidrios en la cabeza por las ventanas rotas, vi a un niño con sangre en cuello, había mucho humo”, recordó. Cuando lograron desalojar el tren, algunos empezaron a caminar por el túnel en dirección a Charallave, y alumbraban la vía con los teléfonos celulares. Hora y media después lograron salir.

Pérez aseguró que los funcionarios de socorro llegaron al cabo de una hora. “Yo estaba indignado. Muchos heridos se fueron por su cuenta. Empecé a ver por la televisión un show de rescate, cuando muchos ya nos habíamos ido”, denunció.

Extraño accidente:

Las causas aún no están definidas. Francisco Garcés, ministro de Transporte y Comunicaciones, aseguró en la mañana que pudo deberse a una falla de energía eléctrica. Rectificó, sin embargo, en rueda de prensa a las 5:00 pm, al indicar que esperarán los resultados emitidos por la junta investigadora. Alberto Vivas, representante de Familia Metro, criticó la capacidad de respuesta del ATP (Automatic Train Protection) del sistema ferroviario Ezequiel Zamora. “Es extraño que no se activara una señalización sonora o visual en los tableros del Centro de Regularización de Tráfico, ubicado en Charallave Norte”, dijo. El error humano no es descartado en la colisión.

La ONG afirmó que algunos trenes del Metro son manejados a merced de los operadores. “Tenemos información de que esto sucede con los ferrocarriles. Es posible que el tren se estuviese manejando de forma manual”. Un grupo de representantes del Sindicato Nacional Socialista de Trabajadores del Estado también denunció el 16 de julio de 2008 la ausencia en el sistema de un dispositivo para la protección automática de trenes. Javier Castillo, técnico de vía férrea, declaró entonces a El Nacional, que a raíz de la inauguración apresurada del ferrocarril, en octubre de 2006, fueron suprimidos algunos mecanismos de alerta para evitar colisiones. Un año antes, el 7 de mayo de 2007, ocurrió un descarrilamiento en esa vía.

Crisis de nervios y politraumatismos:

Tres horas después de que ocurriera la colisión a la altura del kilómetro 21 del Sistema Ferroviario Ezequiel Zamora, la ministra de Salud Eugenia Sader anunció que el sistema de salud pública estaba activado para atender a los afectados.

Informó que los hospitales Victorino Santaella, Periférico de Coche y Universitario de Caracas estaban preparados para recibir a los heridos, y que en el sitio del accidente se encontraban 2 unidades móviles y 15 médicos.

El Ministerio de Transporte y Comunicaciones informó que en el rescate participaron 70 ambulancias, 70 vehículos de rescate, 70 motorizados y 9 helicópteros de Protección Civil; Bomberos del Distrito Capital, funcionarios del Metro de Caracas, el Batallón Ferroviario y la milicia de los Valles del Tuy.

El director general de Protección Civil de Miranda, Víctor Lira, dijo que en la emergencia participaron más de 160 funcionarios de esa entidad. “Un total de 98 heridos recibieron atención primaria de Protección Civil y Bomberos de Miranda, que también trasladaron a los pacientes a los centros asistenciales”, dijo.

La mayoría de los pasajeros presentaron crisis de nervios y politraumatismos generalizados, entre leves y severos. Entre los casos más graves destaca el de una mujer, con un embarazo de 37 semanas, que presentó traumatismo cráneo-encefálico severo y comenzó trabajo de parto; un hombre, de 19 años de edad, con fractura del fémur derecho, y un paciente que sufrió taquicardia supraventricular Los heridos en Miranda fueron trasladados hasta el Pronto Socorro de Charallave, la Medicatura de Charallave, el hospital Osío de Cúa, el Hospital General de los Valles del Tuy Simón Bolívar y el CDI Mamá Pancha.

El director de la Policía de Miranda, Elisio Guzmán, indicó que entre los pasajeros que sacaron del sitio en helicóptero había 65 personas, entre ancianos, embarazadas y usuarios que presentaban crisis nerviosa.

Otros trenes quedaron varados:

Salir de la vía férrea tomó hasta tres horas a pie

Los pasajeros que viajaban en los trenes que estaban en algún punto de la vía férrea cuando ocurrió el choque también se vieron afectados por la colisión de ayer en la mañana.

Miglid Hernández salió de la estación Charallave Norte a las 6:30 am, media hora antes de que saliera el tren que colisionó. La mujer, de 26 años de edad, relató que a los 10 minutos de partir el tren se detuvo en un sector al aire libre, lo cual fue explicado por la operadora como “una falla técnica”. Al poco tiempo se quedaron sin electricidad y sin aire acondicionado, y a la media hora la gente comenzó a desmayarse. “A mi lado estaba una chica a la que se le bajó la tensión, vomitó en una bolsa, le di agua”, contó la auditora, quien recordó que muchos hombres se quitaron la camisas por el calor intenso.

A los 40 minutos de estar detenidos abrieron la puertas y los pasajeros se bajaron, pero 1 hora después seguían sin ser evacuados. “Nos dijeron que camináramos hacia Caracas, pero para hacerlo teníamos que recorrer un túnel larguísimo, sin luz y sin casi oxígeno”. Luego encontraron un grupo de funcionarios, que les indicaron que caminaran por la montaña, con la promesa de que en menos de una hora encontrarían al personal de rescate. Les ofrecieron que las personas de la tercera edad y los discapacitados serían evacuados en helicóptero.

Para salir de la vía férrea, Hernández tuvo que caminar por senderos de tierra, atravesando pequeñas cascadas y llenándose de barro, con la esperanza de hallar un punto de rescate. “Nos tocó caminar tres horas y media, pasamos pantanos, hasta que, montaña adentro, nos recogieron unos vehículos de PoliBaruta”, recordó.

Los dejaron en Hoyo de la Puerta, allí les dieron agua, y luego los trasladaron en autobuses a La Rinconada.

Desde allí, muchos emprendieron el retorno a sus casas en unidades de Metrobús habilitadas para la contingencia.

El servicio seguirá interrumpido:

Aún no se sabe cuánto tiempo tomará reanudar el servicio del Sistema Ferroviario Ezequiel Zamora, que transporta pasajeros en la ruta Caracas ­Valles del Tuy. Las declaraciones fueron ofrecidas al final de la tarde por el ministro de Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés.

En los próximos días los usuarios del ferrocarril podrán recurrir al servicio de autobuses desde y hacia Caracas, que se prestará gratuitamente entre las estaciones La Rinconada y Charallave Norte. En esos puntos habrá vehículos que trasladarán a los pasajeros a las comunidades de los Valles del Tuy.

110 unidades de transporte superficial fueron puestas a disposición de los pasajeros que utilizan cotidianamente esa ruta de trenes, mientras se soluciona el problema. De ese total, 45 corresponden a metrobuses y el resto pertenece a diversas instituciones del Estado, como Petróleos de Venezuela y ministerios.


Por: JAVIER IGNACIO MAYORCA

MAOLIS CASTRO
jmayorca@el-nacional.com
SINIESTRO COLISIÓN
TRENES | VIALIDAD
EL NACIONAL

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